Blindfold Racer: un nuevo reto accesible con el iPhone apto para no jugones

Blindfold Racer es un juego que utiliza el tema de las carreras de coches para plantearnos retos con nuestro iPhone perfectamente asumibles sin mirar la pantalla.

Aunque está diseñado pensando en los ciegos, lo puede jugar todo el mundo. Aunque trata sobre carreras, no se oye ni un sonido de coche. Aunque en los primeros niveles crees que está chupado, en los siguientes te arrepientes de haberlo pensado.

Interfaz del juego

El juego está pensado para jugarlo con auriculares, con el botón inicio a la derecha, ejecutando una serie de maniobras con el teléfono.

Una voz de niño, eso sí, en inglés, nos va lanzando una serie de mensajes que nos van guiando a través del juego. Un corto tutorial, al principio, y breves explicaciones al principio de cada nivel, son suficientes para hacernos con el control de los gestos necesarios. Por nuestra parte, la dirección del vehículo la manejamos con el giroscopio del teléfono, a derecha e izquierda y, en determinados momentos, entre niveles, disponemos de una serie de botones en las esquinas de la pantalla, muy separados. El juego debe ejecutarse sin VoiceOver para poder pusar correctamente los botones.

Diversos pasajes musicales y efectos musicales que se moverán en el espectro sonoro plano del estéreo, irán orientándonos durante cada nivel para que vayamos reaccionando en la conducción de nuestro vehículo y la consecución del nivel correspondiente.

Objetivo del juego

El juego consiste en ir superando niveles, y cada nivel se va superando cuando avanzamos por las distintas carreteras sin chocar con las vallas, ni pisoteamos animales y conseguimos los premios que hay en medio del camino, todo ello, en el tiempo adecuado, con la velocidad adecuada.

Valoración del juego

Aunque muy variado, el audio no destaca por ser espectacular como el de otros juegos 3D, pero es suficiente para orientarnos en la conducción, que es el objetivo. En la panorámica estéreo se notan mucho los cambios de posición de los objetos, lo que, indudablemente, les confiere muy poco realismo.

Es muy destacable, en cambio, lo muy logrados que están los niveles, tanto la curva de mejora de habilidades que proponen como la dificultad que van imprimiendo en cada uno de ellos, permitiendo un control cada vez mayor del dispositivos en las manos del usuario.

Conclusión

Si sabes el mínimo inglés para comprender a un niño, acepta el reto y conduce el vehículo de Blindfold Racer. Aprenderás más inglés y dominarás más gestos con tu iPhone mientras pasas ratos divertidos o, como dicen ahora, procrastinas un poco.

Descarga Blindfold Racer de la AppStore

 

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